martes, 27 de enero de 2015

El mayor concierto del mundo

Esta tarde, mientras me secaba el pelo, estuve pensando. Con la cantidad de pelo que tengo, me dio para pensar mucho. Primero reflexioné sobre lo triste que es cuando un buen artista muere, especialmente cuando son jóvenes pues te preguntas cuánto más podrían haber creado y cuánto más podríamos haber disfrutado con ellos. Luego, mientras el secador seguía haciendo su trabajo, soñé con lo guay que sería un concierto de todas aquellas glorias que, en un momento de sus vidas, por un motivo o por otro, habían decidido fingir su propia muerte. Sería un acontecimiento mayor que Woodstock, el concierto para Bangladesh, los concierto en la isla de Wight (los primeros, se entiende) o cuando los Rolling Stones actuaron en el Hyde Park en el 69.
 
Este concierto debería celebrarse en alguna de las islas de la Polinesia donde imagino que todos estos grandes han estado viviendo todos estos años.
 
"Matamoe" Paul Gauguin. 1892.
 
 
Total, que allí estaba yo en el baño mientras ya veía salir al escenario al primero de los artistas.

El concierto lo abriría Juan Antonio Canta. Quizás por el nombre no le conozcas pero es aquel chico que cantaba la canción "Un limón, medio limón" en "Esta noche cruzamos el Mississippi". En el año 96 tuvo que fingir su suicidio porque trabajar en ese programa le estaba consumiendo la vida. Afortunadamente, en las Islas Marquesas ha podido ampliar su ya gran repertorio.
 
Juan Antonio Canta

Cuando Juan Antonio se retira del escenario ante la mirada y los aplausos atónitos de la prensa allí congregada (no hay público, sólo prensa), hacen su aparición cuatro hombres.
 
- ¡¡Qué me aspen!! (got 'em, en realidad)- dice un pelirrojo de la agencia Reuters- ¿no son Ritchie Valens, Buddy Holly, Big Bopper y Stevie Ray Vaughan?
 

Noticia de la "muerte" de Valens, Holly y Bopper. 1959.

¡¡Sí, son ellos!! Los periodistas no pueden dar crédito a lo que ven. Sin duda fingir accidentes aéreos fue complicado, pero maldita sea, a veces la fama es difícil de asimilar y, sin duda, ha merecido la pena. Como artista invitado han traído a Johnny Winter (- Por los viejos tiempos-, ha dicho Stevie). Sin duda son un quinteto de lujo.

Johnny Winter y Stevie Ray Vaughan. El blues corre por sus venas
como el bourbon.

Después de más de hora y medio de repaso de sus grandes éxitos, bajan del escenario. De pronto, un silencio se apodera del auditorio. El escenario se llena de humo y se encienden luces rojas. Se oye una voz que dice:

 - I'm the lizard king, I can do anything.

- ¡¡No me jodas!! - a Manolo, de  la agencia EFE se le cae un boli de la boca como al doctor Silberman en Terminator II se le cae el capuchón de la jeringuilla cuando ve llegar a Schwarzenegger.

El Dr. Silberman, flipando más que Sarah Connor.

Manolo, que es un reportero curtido por las adversidades en guerras y catástrofes naturales del mundo entero desde los 70, no puede creer lo que ve sobre las tablas. Cuando el humo se disipa se ve a Jim Morrison. Está más algo más gordo pero conserva su buena mata de pelo. Comienza a cantar el "Gloria" de Them.
Ya sin humo se puede ver al club de los 27 al completo acompañando a Jimbo. Brian Jones está tocando un instrumento totalmente desconocido, seguramente lo habrá fabricado él mismo. Jimmy Hendrix araña su guitarra como nunca y el bueno de Kurt toca la acústica, realmente tiene muy buen aspecto, se le ve feliz.
Amy y Janis cantan con Jimbo. Como artista invitado está John Lennon al piano. Esto es maravilloso. George Harrison, por desgracia, falleció realmente en 2001.

Todos los amigos tomando algo.


 Después de repasar grandes éxitos de todos ellos, las luces se vuelven a apagar y se retiran del escenario. Tras unos minutos de silencio, se empieza a oir "Also sprach Zarathustra". Los periodistas contienen la respiración. Se encienden las luces y los músicos comienzan a tocar los primeros acordes de "See, see, rider". De una plataforma que sube, en medio del escenario, emerge Elvis Presley que acaba de cumplir 80 años. Viste un smoking negro y canta mejor que nunca.

El rey del rock momentos antes de su actuación.

Después de cantar algunas canciones, suena "Suspicious Minds" y en la misma plataforma suben Luciano Pavarotti, Freddie Mercury y Nino Bravo. El público llora. Son demasiadas emociones para una sola tarde.
Para esta actuación, Bono (el de U2, no Pepe el del PSOE) al que le llegó el rumor de este concierto quería ser el invitado, pero como es un plasta, entre todos han acordado darle como dirección del concierto la isla de Madagascar y echarse unas risas a su costa. Esta idea fue de Pavarotti que terminó hartito de él grabando "Miss Sarajevo".

Cuando el concierto ya ha terminado y todos los artistan suben juntos al escenario a saludar, una joven entra con un gran ramo de flores para Elvis Presley. No se sabe quién es pero de  pronto  Manolo, el de la agencia EFE, se arrodilla y llora como un niño. Manolo era el cámara de "Informe Semanal" que en el año 85 cubrió la erupción del volcán Nevado del Ruiz en Colombia. Esa mujer es Omayra Sánchez, la niña que quedó atrapada entre las ruínas de su propia casa y el fango y que todos recordamos.

Ya más tranquilo, Manolo se frota los ojos y sonríe aliviado.

Omayra Sánchez, la invitada más especial.
 
 
 
 

3 comentarios:

  1. Aaaaaahhhhh por Dioss, Hoy me has dado en toda la vena, yo tambiem estube en ese concierto y fue tal como lo relatas y creo que tengo por casa un cassette pirata para dar fe. La imaginacion al poder.

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  2. Por cierto Mercedes, mañana (Sabado 31) estoy trabajando en Madrid en la sala Costelo...llevo un grupo a actuar alli, si te apetece estas invitada...pregunta por Cesar Corral en la puerta.

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  3. Por cierto Mercedes, mañana (Sabado 31) estoy trabajando en Madrid en la sala Costelo...llevo un grupo a actuar alli, si te apetece estas invitada...pregunta por Cesar Corral en la puerta.

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