jueves, 18 de junio de 2015

Una historia las vacunas (segunda parte)

...continúa de la entrada anterior. No me leas ésta primera. No me, no me, que te, que te...

Había dejado la entrada anterior en todo lo alto preguntando cómo el rey Carlos IV haría llegar la vacuna de la viruela que ya tantas vidas estaba salvando en Europa hasta América.
Ante los numerosos mensajes de los cientos, qué digo cientos, miles de lectores que leen este blog, voy a espabilar, dejar las decenas de obligaciones que tengo como puede ser la de presentar la declaración de la renta (sí amigos, a la fecha en la que estamos y aún no la he presentado) y contaros el final de esta historia.
 
El rey Carlos IV consultó al Consejo de Indias cómo llevar la vacuna hasta América. Por aquella época no había aviones ni neveras donde meter un virus vivo. Las opciones eran tres: Llevar una vaca infectada, una persona infectada o llevar el líquido infeccioso entre dos cristales sellados. Esta última opción era inviable por lo largo del recorrido y el calor sudamericano.
El llevar una vaca o una persona infectadas no serviarían de nada, pues al llegar al destino estarían curadas.
La opción de llevar un rebaño de vacas que se fueran contagiando entre sí tampoco era factible por lo aparatoso, así que la opción estaba clara: Había que hacerlo con personas que se fueran contagiando sucesivamente las unas a las otras.
 
"Carlos IV a Caballo". Francisco de Goya. 1800.
Museo del Prado.
 
 
La llamada Real Expedición Filantrópica de la Vacuna partió del puerto de A Coruña el 30 de noviembre de 1803 con cuatro médicos a bordo entre ellos el alma de aquella expedición, el propio médico personal de Carlos IV: Francisco Javier Balmis; y su colega Josep Salvany y Lleopart.
 
Además de ellos iban también dos practicantes, tres enfermeros y 22 niños. Sí amigos, niños. En concreto huérfanos de la Casa de Expósitos de La Coruña. Uno de esos niños era el propio hijo adoptivo de la directora de la casa, que también iba en la expedición acompañando a los niños.
Este es el tema más controvertido, a nuestros ojos, de la historia: El hecho de que fueran niños los que tuvieran que hacerlo.
¿Por qué niños y no adultos? Era necesario que fueran niños, primero porque era fundamental estar seguros de que las personas que se fueran vacunando no hubieran pasado la enfermedad pues la vacuna no prendería y se rompería la canena; y segundo, la inoculación se hacía directamente, de persona a persona, y no podían arriesgarse de que se contagiara otra enfermedad que tuviera, aún sin saberlo, el portador. El usar niños huérfanos sí es muy triste, pero pensado friamente, niños sin arraigo en España que emprendieran en América una nueva vida (muchos fueron adoptados en México) pues no parece tan horrible. Sobre todo porque la tasa de mortalidad en la casa de expósitos era del 76%. Quedarse allí sí que era cruel.
 
Al llegar a Venezuela la expedición se dividió en dos: Una parte continuó por mar hasta Cartagena de Indias, Cuba, Centroamérica y México; y otra siguió por tierra hacia Bogotá, Perú, Ecuador y Bolivia. Una pequeña parte, incluído Salvany, continuó hasta el sur de Chile y regrasarían al Perú en 1812.
 
 
 
 
Logicamente, todo esto no se logró sólo con los 22 niños que salieron de España, en total fueron más de un centenar los niños que fueron incorporándose a las distintas etapas del viaje.
 
En 1805, con 26 niños mexicanos, la directora de la casa de expósitos y Balmis partieron en otra expedición rumbo a Filipinas. Desde allí siguieron hasta Macao y en 1806 recalaron en China. A los niños no los dejaron allí, se los llevaron de vuelta a México donde la directora se quedó con su hijo a vivir definitivamente.
 
En esta expedición no sólo se llevó la vacuna, también se llevó el conocimiento y la técnica a los médicos locales.
En la actualidad son varias decenas de millones de personas las que se han salvado indirectamente de la viruela gracias a esa expedición.
 
Como decíamos en la entrada anterior, la viruela es una enfermedad erradicada de la Tierra. Tan sólo existen dos muestras en dos laboratorios de Estados Unido y la Federación Rusa. En repetidas ocasiones se ha pedido que estas muestras se destruyan ante el peligro que supondría que un accidente ocurriera y se liberara este virus fatal. Finalmente, ante las sospechas de que algún país del mundo tenga reservas secretas del virus que emplear en una posible guerra bacteorológica (se me erizan los pelillos del cogote de pensarlo) y el hecho de que, nunca está de más seguir investigando sobre esta enfermedad, han hecho que, se decida no destruírlas.
 
Los seres humanos somos capaces de hacer cosas horrosas, pero de vez en cuando, también somos valientes y hacemos cosas maravillosas.

 

Una historia sobre las vacunas (primera parte)

A raiz del caso del niño de Barcelona enfermo de difteria, el debate sobre las vacunas ha vuelto a abrirse en este país. La primera noticia que tuve sobre el movimiento anti-vacunas fue cuando, pensando en quedarme algún día embarazada, empecé a curiosear un foro muy famoso en internet: Crianza natural. De ese foro sobre la crianza con apego y con respeto hay cosas que, desde que comencé a leerlo, me convencieron y he aplicado una vez nació mi hija. Pero hubo otras, como es el caso de no vacunar a los niños, que desde el principio me parecieron una barbaridad y, por supuesto, no he llevado a la práctica.
 
De todo este tema vacunas sí, vacunas no, para mí es tan obvio que las vacunas han salvado la vida a millones de personas y han hasta erradicado de la faz de la Tierra enfermedades con alto índice de mortalidad como la viruela, que poco puedo decir salvo que no me gustaría estar en la piel de los padres de ese niño de Barcelona. Que tanto los padres como el niño son víctimas de unos charlatanes y que, directamente, les han engañado.
 
Pues a cuento de todo este tema, que por cierto ya no ocupa espacio en los medios, estuve releyendo el libro "En Defensa de las Vacunas" del pediatra Carlos González y pude recordar la historia de cómo la vacuna de la viruela se llevó a América.
 
 
 

Se tiene constancia de la existencia de la viruela desde el año 10.000 a.C. Era ésta una enfermedad absolutamente devastadora que tenía en torno al 30% de índice de mortalidad, y quién no fallecía quedaba cuanto menos, desfigurado para toda la vida. La viruela podía, incluso, causar la ceguera.
 
La historia que nos ocupa sucede en el siglo XVIII, donde 400.000 personas murieron en Europa de viruelas. En aquella época era una enfermedad muy común. Una enfermedad infantil que todos los padres sabían que sus hijos iban a pasar tarde o temprano. La cuestión era si sobrevivirían a ella o no.
 
En 1717 durante un viaje con su marido, el embajador de Inglaterra, a Constantinopla, lady Montagu fue testigo de algo de lo que ya se tenía conocimiento en occidente aunque no estaba, ni mucho menos, extendido: La variolización, es decir, la inoculación a un individuo sano de material infeccioso proveniente de un enfermo de viruela. Esta práctica de realizaba en la India desde el siglo VIII y en la China desde el X. Fue gracias a lady Montagu que esta técnica se introdujo en Europa, pues al regresar contó con entusiasmo cómo las personas que eran inoculadas del virus de esta manera (a través de una herida en el brazo) pasaban unas viruelas tan leves que apenas les obligaban a pasar un par de días en la cama y con fiebre no muy alta.

Lady Montagu


En España, la variolización se empezó a practicar incluso antes de 1728 aunque no de manera oficial. En 1768 se desató en la provincia de Guadalajara un brote de viruelas. Los habitantes de Majaelrayo pidieron la variolización pues les sonaba que antaño se había practicado. La iniciativa de los vecinos fue todo un éxito. De los inoculados artificialmente, 240, no murió ninguno. De los veinte contagiados naturalmente, murieron cinco. A partir de 1771 esta práctica se extendió por toda España y hacia 1800, 100.000 personas (incluyendo a la familia real), estaban inoculadas.

En la actualidad se sabe que existían dos tipos de viruelas, la major, más grave; y la minor, mucho menos letal. Los contagios que la variolización producía eran de esta menos grave y través de una pequeña herida en la piel, así que merecía la pena arriesgarse a pasar esa enfermedad más leve y no esperar a contagiarse de la más mortífera a través del sistema respiratorio, que es como se contagia de manera natural la viruela. Con todo y con ello, a través de la variolización la mortalidad podía llegar a ser del 2%, así que había que seguir investigando.

El doctor inglés Edward Jenner, observó que las personas encargadas de ordeñar a las vacas en las granjas, se contagiaban de la viruela vacuna, una enfermedad leve en estos animales y más leve aún en los humanos. Observó también que, todo aquel que había pasado la viruela vacuna, luego no reaccionaba a la variolización, es decir, estaba totalmente inmunizado.
En 1798 contagió de la vacuna (ahora entendemos de dónde viene el nombre de las vacunas, a qué sí) a su propio hijo de 11 meses, en el que no observó síntomas de la enfermedad de lo leve que era.




A día de hoy se sabe que el virus de vacuna es distinto del virus de la viruela, pero son tan parecidos que son suficientes para que el primero active anticuerpos que actúen sobre el segundo. Hoy también se sabe que esta inmunidad no es para siempre y habría que poner dosis de refuerzo. Aquellas personas del siglo XVIII se sopone que estaban expuetas cada poco tiempo a la enfermedad y esas eran sus dosis de refuerzo.



La vacuna se extendió rápidamente por toda Europa y sustituyó a la variolización con rapidez pues la primera presentaba claras ventajas sobre la segunda. La variolización te obligaba a pasar la enfermedad aún de manera más moderada con el riesgo que ya hemos visto que tenía e incluso se podía contagiar a terceras personas por vía aérea, mientras que la vacuna sólo provocaba reacción local y sólo era posible contagiarla por inoculación.

En tan sólo dos años la técnica de la vacuna llegó a España. En diciembre de 1800, el doctor Francisco Piguillem vacunó a cuatro niños, y doce días después, a partir de esos niños, a seis más.

Me imagino lo que aquel descubrimiento y su aplicación supusieron para la época. En comparación sería como si hoy, al fin, se descubriera una vacuna para el SIDA o el cáncer.

Pero sigamos en el siglo XIX porque aquí no acaba esta historia. En 1802, en lo que hoy es Colombia, se produjo un brote de viruelas. El rey Carlos IV consultó al Consejo de Indias qué hacer, ¿cómo llevar la vacuna hasta América?

Continuará...

martes, 16 de junio de 2015

Esclavos, entonces y ahora

Hace unos meses salió en varios medios de comunicación el siguiente anuncio:


Es un anuncio real que ofrece como remuneración el alojamiento en el hostal en el que se trabajaría como "manitas".
En esos mismos días, y debatiendo sobre el tipo de empleo que se estaba creando en España, en el programa de Jesús Cintora entrevistaron a un chico de Cádiz que se ofrecía a trabajar gratis. Tan sólo pedía a cambio que le formaran y que cotizaran por él, pero se conformaba con no recibir contraprestación económica alguna.
 
Hace unos días el Banco de España avaló lo que días antes decía el Fondo Monetario Internacional de que hay que bajar sueldos, subir el IVA, abaratar el despido e implantar el copago sanitario. Ayer el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, sacaba pecho y afirmaba que nada de copago sanitario. Permitidme que me carcajee, jajajajajjaja, veremos a ver qué dice después de las próximas elecciones generales. A ver si dice lo mismo sin ser año electoral y con una legislatura por delante (suponiendo que el PP gane, claro).
 
-¿A dónde quieres llegar?- Os preguntaréis las pocas personas que leéis este blog. Pues quiero llegar a que la esclavitud ha vuelto a este país. A que todos los derechos que nuestros padres consiguieron en los años 80 los estamos perdiendo. Y como la esclavitud ha vuelto como parece ser que han vuelto los pantalones de campana, vamos a hacer un repasito a la Historia de este país y a hablar de ella.
 
En España la esclavitud no se abolió hasta el año 1837 y en las colonias ésto no fue posible hasta mucho después. En Puerto Rico hasta el año 1873 y en Cuba hasta 1880.
 
La primera vez que se tiene constancia de que se enviaran esclavos a América fue cuando Fernando el Católico envió en 1510 a 50 esclavos negros a las minas de oro de La Española (actual República Dominicana y Haití). Al mismo tiempo, el descubrimiento de América supuso una fuente inagotable de secuestro de personas para su comercio: Mercancía humana que se le llamaba.
 
 
 
En 1537 (ojo porque ésto es muy fuerte) el papa Pablo III en una bula papal declara la humanidad de los indígenas, es decir, que se entiende que había dudas sobre si eran personas o animales. Al mismo tiempo se aprueba el sistema de "encomienda", lo que se traduce en que los indígenas eran encomendados a los españoles para trabajar. En el año 1791 el sistema de encomienda se suprime para pasar a ser esclavitud, con todas sus letras.
Otro día podemos hablar de lo que muchos historiadores han llamado la "catástrofe demográfica en América" o directamente "genocidio", que da para mucho. Me lo apunto para el próximo 12 de octubre.
 
Sólo hasta finales del siglo XVIII el número de secuestros sólo en el África subsahariana se estima en un mínimo de 10 millones de personas (hay historiadores que hablan de hasta 60 millones).
 
Pero no sólo se enviaron esclavos a América. A través del puerto de Cádiz llegaban esclavos del África subsahariana (llamados guineos), del magreb (llamados azenegues) o del imperio otomano que se distribuían por toda la península. Familias de comerciantes de ascendendia santanderina, genovesa y veneciana hicieron una gran fortuna con el comercio de personas.
 
 
 
Estas personas eran desposeídas de su cultura, su lengua y su religión para pasar a desempeñar los trabajos más bajos de la sociedad como la construcción de murallas, limpieza de las calles o servicio doméstico. Los esclavos eran, en su mayoría, varones de entre 20 y 40 años. Pero también eran valoradas las mujeres jóvenes, que soportaban todo tipo de agresiones sexuales (los registros de nacimientos de niños ilegítimos dan fe de ello) y los niños, que servían para acompañar en sus juegos a los hijos de los amos durante su primera infancia y más tarde pasaban a desempeñar trabajo domestico también. Los más apreciados y los que gozaban de mejor trato eran los esclavos subsaharianos. Los peor considerados eran los que profesaban el islam por el histórico desprecio a su religión que en este país se ha sentido (y se siente, aquí hablar en pretérito no sirve).
 
Se estima que a finales del siglo XVI el 10% de la población gaditana eran esclavos. A finales del XVIII, en cambio, a causa de la alta mortalidad infantil que siempre les acompañó, las distintas epidemias de fiebre amarilla y las hambrunas que la Guerra de Sucesión provocaron, diezmaron la población esclava de tal modo que para principios del XIX era practicamente testimonial su presencia en Cádiz.
 
En 1813 el diputado del Partido Liberal de las Cortes de Cádiz Isidoro de Antillón realiza un discurso pro-abolición de la esclavitud que levantó tal indignación que le valió un linchamiento en las calles de Cádiz. Unos historiadores cuentan que murió a causa de las heridas pero otros aseguran que fue detenido en 1814 por orden de Fernando VII y que fallecería en 1820 sin haber logrado la libertad.
Aunque Cádiz y sus Cortes  son conocidas como la cuna de la libertad y su Constitución de 1812 como un gran avance para la época; los vientos de la libertad no soplaban igual para todos. En el Diario Mercantil de la ciudad andaluza del 30 de marzo de 1813, se refleja la venta de una mujer negra de 27 años y sin defectos.
 
En 1870, siendo el gaditano Segismundo Moret Ministro de Ultramar, decretó la llamada "libertad de vientre", lo cual quería decir que los hijos de esclavas de las colonias nacerían como personas libres. Ante lo que se rebelaron los colonos. De hecho el gérmen del independentismo de las colonias fue la abolición de la esclavitud.
 
Monumento a Moret. Plaza de San Juan de Dios. Cádiz.
 
Es triste que a día de hoy, en toda España exista un sólo recuerdo hacia todas estas personas desarraigadas, secuestradas y despojadas de sus raíces. En Cádiz tan sólo existe el "callejón de los negros" que es una calle frente al puerto por donde supongo circulaban estas personas al bajar de los barcos.
 
Callejón de los Negros. Cádiz.
 
Y triste es que en pleno siglo XXI tengamos que hablar de cómo estamos perdiendo derechos los trabajadores. Pero no sólo eso. La esclavitud sexual y el tráfico de seres humanos, de mujeres y niños, es hoy una realidad. La trata de esclavas sexuales mueve más dinero en el mundo que el narcotráfico o el comercio de armas. Una lacra. Una pesadilla contra la que hay que luchar. Pero hay que luchar en su origen: La pobreza y la miseria que son las que permiten a las mafias captar a estas personas. Tal cual hace más de 500 años.

jueves, 11 de junio de 2015

Esos hijos de puta del futuro

Un año más el verano está a la vuelta de la esquina. Lo que para muchos niños es una alegría (fin del cole, vacaciones, playa, piscina...) para otros es un auténtico drama. Hablo de aquellos niños beneficiarios de una beca comedor. Hablo de aquellos niños para los que, la comida que tomaban en el colegio era la única completa que ingerían al día.
 
Aún sin tener que esperar a que la próxima semana acabe el curso, desde el primero de junio la jornada intensiva de los colegios supone que acaben las becas comedor. Es algo totalmente absurdo, pues las necesidades de un ser humano no entienden de fecha en el calendario. Hambre tenemos todos los días. Es por ello que distintas federaciones y asociaciones de padres de alumnos por todas las comunidades autónomas del país reclaman que los comedores escolares y las becas se mantengan todo el verano. Tan sólo Andalucía, Canarias y la Comunidad Valenciana se han comprometido a ello. Por cierto que aquí en Madrid Cristina Cifuentes lo llevaba en su programa, veremos cuando sea presidenta de la Comunidad si lo cumple.
 
 
 
 
500.000 son los niños que se van a quedar sin estas becas este verano y son ong's como Ayuda en Acción, Cáritas, Save the Children o Educo  las que tendrán que suplir la atención que a estos niños desde la Administración del Estado y las Comunidades Autónomas se les niega.
 
Creo que fue ayer cuando vi en la tele a Macarena Céspedes de la ong educo hablando de cómo la pobreza estigmatiza a los niños y de que los niños de hoy serán los adultos de mañana. Ésto es algo muy obvio pero que me da mucho que pensar. Porque un gobierno que permite que 1 de cada 3 niños vivan bajo el umbral de la pobreza y no mueve un dedo por solucionarlo, es más, llega el verano y se les abandona a su suerte; un gobierno que permite que 1 de cada 10 viva ya en la pobreza severa sin dirigir ni siquiera una sola palabra de sus dirigentes hacia ellos en cualquiera de sus comparecencias públicas (ya sea a través de plasma o no) sólo tiene una explicación: Que es lo que les viene bien.
 
Porque un niño malnutrido que sólo come arroz, pasta y avecrem día tras día sin comer carne, ni verduras, ni pescado al menos cada dos días no crecerá, no se desarrollará como uno que sí recibe esa alimentación completa. No podrá estudiar, no se concentrará, no rendirá como los demás. Y ésto junto al aumento de las tasas universitarias y la reducción de las becas sólo se explica de una manera: Los poderosos se están encargando de formar a la mano de obra barata de sus hijos. The blue collar workers (trabajadores de cuello azul) como dicen los anglosajones que trabajarán para los white collar (los de cuello blanco por la camisa y la corbata). Porque claro, el que los hijos de los curritos hayamos estudiado una carrera universitaria no están dispuestos a tolerarlo más.
 
 
 
Todas las mañana, camino del colegio de mi hija, pasamos por la puerta de otro colegio, que, aunque es más cercano a casa, no era de mi gusto. Y todas las mañanas tengo que observar el indignante espectáculo de, no ya coches en doble fila, qué va. Tengo que ver coches aparcados en los pasos de cebra, encima de las aceras, encima de los riegos de los jardincitos que hay (cada dos por tres se rompen con la consiguiente fuga agua hasta que los arreglan). Y siempre, mira qué casualidad, los coches que más infracciones veo que cometen son los más grandes BMW X5, audi Q6 y hasta algún porsche cayenne (otro día podemos hablar del uso de esos coches en las ciudades).
Y claro, esos padres ya están plantando la semillita del "ve a tu puta bola" en sus hijos. Porque un niño cuyos padres sean unos egoistas, unos insolidarios y unos prepotentes lo será en el futuro.
 
Sin ir más lejos, hace un par de años una señora que trabaja de interna en casa de una vecina me contó cómo la hija de otra vecina de, atención, 6 años, le recriminó que se bañara en la piscina de la urbanización siendo criada y negra. Sí, lo habéis leído bien: criada y negra. Con 6 años. Esa niña promete ¿verdad?
 
Por eso esta entrada se titula así: Porque ya están aquí los hijos de puta del futuro.
 
 
 

miércoles, 10 de junio de 2015

Agente naranja

El otro día, curioseando la web del fotógrafo Ed Kashi vi esta foto:
 
Foto Ed Kashi. Premio Unicef de fotografía 2010.
 
A primera vista no sabía qué estaba viendo. Me parecía una muñeca o un robot de esos que parece que se están poniendo de moda en Japón.
Pues no. Es una niña de 9 años. Se llama Ly y es vietnamita. Su abuelo fue soldado durante la guerra de Vietnam y ella está afectada  como ya lo estuvieron su madre y su tía, por la dioxina TCDD, uno de los componentes del agente naranja que los estadounidenses utilizaron durante la guerra.
Mirad qué lumbreras los americanos: El plan era deforestar Vietnam con este herbicida para que las guerrillas vietnamitas no tuvieran vegetación con la que cubrirse y para que los campesinos perdieran su modo de ganarse la vida y se vieran obligados a marcharse a las ciudades que estaban dominadas por los Estados Unidos. De paso las guerrillas perderían su principal fuente de alimentos.
 
Desde el año 62 hasta el 71, año en el que acabó el conflicto, el ejército de los Estados Unidos roció con 76 millones de litros los campos y bosques de Vietnam con materiales defoliantes como el agente naranja pero con una concentración 13 veces superior a cuando se usa como herbicida. Los suelos de este país aún hoy contienen concentración de TCDD cien veces superior a las que cualquier organismo puede soportar.
 
En total casi 5 millones de vietnamitas se han visto afectados. En la actualidad se calcula que aún hay 500.000 personas afectadas por estos herbicidas, ya sea directamente, ya sean descendientes de éstos. Las secuelas que este agente deja en la población son múltiples tumores cancerígenos, leucemia, malformaciones, enfermedades nerviosas...
 
En las cuentas de twitter de los reporteros Álvaro Barrantes y Vicent Montagud, se pueden ver imágenes impactantes de las consecuencias que, 4 generaciones después, el agente naranja sigue teniendo.
 
Han sido cuatro las veces que el gobierno de Vietnam ha interpuesto demandas contra los Estados Unidos en concepto de indemnizaciones sin obtener resultado y es que, EE.UU. no indemniza a las víctimas cuando pierde una guerra aunque sí exige reparaciones cuando gana.
Lo único que se ha logrado ha sido, por parte de los soldados estadounidenses afectados, los famosos veteranos de Vietnam que vemos en las pelis americanas, que las compañías que produjeron estos herbicidas les indemnizaran y crearan un fondo de 180 millones dólares para asistencia médica de los veteranos y sus descendientes. Compañías entre las que está la célebre Monsanto. Os dejo el enlace a su web donde hablan de este tema:
 
 
A modo de muestra, copio un párrafo:
 
"A modo de antecedente, los militares de EE.UU. utilizaron el Agente Naranja de 1961 a 1971 para salvar las vidas de soldados de EE.UU. y sus soldados aliados deshojando la densa vegetación en las selvas de Vietnam y por lo tanto reduciendo las posibilidades de una emboscada".
 
Más adelante, dice: "Monsanto es actualmente una empresa de semillas y productos agrícolas fundamentalmente". Es decir, que ahora nos envenenan con las semillas transgénicas que pretenden hacer llegar a Europa con el tratado TTIP.
 
 
 
 

Sáhara

Vivimos en una sociedad de mierda. Vivimos en una sociedad en la que no somos más que marionetas en manos de los Illuminati, el ibex 35, el club Bilderberg... o de todos a la vez.
Vivimos en la sociedad de la inmediatez y del sobre-estímulo, y ambas cosas nos tienen ocupados, tienen nuestras mentes distraídas llenas de imágenes que desvían nuestra atención. Ahora las imágenes que tocan son las de las playas llenas de cuerpos embadurnados de crema solar, chiringuitos con veraneantes de brazos peludos comiendo paella  o pubs rebosantes de veintañeros británicos ciegos de sangría.
"Ya es summertime", dice un anuncio de la tele; "reserva ya tus vacaciones si quieres un mísero 10% de descuento que te clavaré en otro concepto" dice otro; "compra ya tu cupón para el sorteo de san Juan, tu única esperanza de ser rico, que es lo que quieres dineroooo, dinerooo" y así nos tienen con el cerebro atrofiado a todos. Y cuando acabe el verano empezaremos con la vuelta al cole de los cojones y el síndrome posvacacional, y cuando éstos acaben vuelta a empezar con la puta navidad y esa es la rueda en la que estamos todos metidos.
 
Pero me desvío del tema. Hoy quería hablar de una mujer que se llama Tekbar Haddi. Una mujer como tú y como yo. Una mujer de la que no oirás hablar en la tele porque no es, por ejemplo, la reina Letizia que ha lucido nada menos que ocho conjuntitos con todos sus complementos en su última visita a Francia. Pero cágate, que un día hizo un guiño a la moda francesa y uso un bolso de Ninna Ricci. ¿Cómo te quedas? ¿Te cagas en las bragas? Yo sí, sobre todo porque fue noticia, así, tal cual, en los informativos de tele5 la semana pasada.
 
Me vuelvo a desviar del tema. Decía que quería hablar de Tekbar Haddi. Una mujer que está en huelga de hambre desde hace 27 días. Una mujer sarahaui cuyo hijo, activista por un Sáhara libre, fue asesinado en febrero, según la propia familia y organizaciones pro derechos humanos, a manos de colonos marroquíes. La versión oficial habla de que  Mohammed Lamin Haidala murió en una reyerta. ¿Por qué, pues, no le entregan el cuerpo a su madre para que pueda practicarle una autopsia independiente y pueda darle sepultura?
 
 
 
Recuerdo la primera vez que oí hablar de los saharauis. Yo era pequeña y hablaban del Sáhara y de la marcha verde en el programa "Informe Semanal". Quien sabe, quizás fuera el año 85 y el reportaje era a cuento del décimo aniversario. Recuerdo en el reportaje cómo algunas personas enseñaban su dni español y le pregunté a mi padre quiénes eran los saharauis y qué era el Sáhara occidental. Él, hombre sabio donde los haya, me lo contó en una sola frase. "El Sáhara era una provincia española que ocupó Marruecos y España dejó tiradas a todas esas personas, que eran españolas". Luego se extendió en sus explicaciones, pero esa frase, así de pronto, fue bastante impresionante para una niña pequeña.
 
El rey Juan Carlos emocionado tras la muerte de Hassan II.
Eran como hermanos, confesó él mismo.
 
Y los años han pasado. Y este próximo mes de noviembre se cumplen cuarenta años, que se dice pronto, de los "Acuerdos de Madrid" por los que España transfería la administración de esa última provincia española en África mientras el entonces príncipe Juan Carlos seguía diciendo en el propio El Aaiún que España cumpliría con el compromiso de celebrar un referéndum de autodeterminación. La propia ONU cuestiona la validez jurídica de dichos acuerdos. Es más, para la ONU el Sahara occidental sigue siendo una zona pendiente de descolonizar.
 
Los reyes de España, preocupados por el pueblo saharaui durante
su visita a Marruecos.
 
Y mientras, 200.000 saharauis viven discriminados. Las organizaciones en defensa de los derechos humanos y el Frente Polisario hablan de secuestros, desapariciones, violaciones, torturas... El Sahara occidental es hoy una zona aislada rodeada de un muro (ocho en realidad) de casi 3.000 kilómetros que cuenta con la que se estima la zona más minada del planeta. Muchos recordamos a Aminatou Haidar, que en otoño del año 2009 estuvo también en huelga de hambre. Ella ha sido una de la muchas persona torturadas en las cárceles de Marruecos.
 
Mucho me temo que el referéndum que lleve a que el Sáhara sea libre no llegará nunca, hay demasiados intereses económicos en juego, minas de sulfato, importantes bancos de pesca en sus costas... Y todos sacan tajada, EE.UU., Francia, España que vive con los pantalones permanentemente bajados y mirando a Cuenca con los acuerdos de pesca, la política migratoria y la lucha antiterrorista en colaboración con el reino Alauí...
 
Esperemos al menos que el dolor de Tekbar, esa mujer como tú, esa mujer como yo pero con peor suerte (la vida es puro azar) encuentre la paz y le devuelvan a su hijo.
 

lunes, 1 de junio de 2015

No al TTIP

Hace tiempo que me apetecía escribir sobre un tema un tanto farragoso. Farragoso porque no tengo ni idea de Economía ni Comercio y porque en ningún medio masivo de comunicación se habla de este tema. Hay que ser un friki de twitter como en el que me estoy convirtiendo para saber que existe pues en ningún periódico que no sea digital ni en ningún informativo de la tele lo encontrarás. Me estoy refiriendo al TTIP (Transatlantic Trade Investment Partnership) o en español ATCI (Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión).
 
-¿Y ésto qué es?- te puedes estar preguntando. Pues yo, querido amiguito, antes de que se me termine de licuar el cerebro de tanto ver a Inda en los "debates políticos" de la tele, te lo voy a tratar de explicar.
 
El TTIP (pongo las siglas en inglés porque molo mazo) es un acuerdo de libre comercio que en la actualidad está en fase de negociación entre Estados Unidos y los veintiocho países de la Unión Europea.
 
 
Camilo sesto también mola mazo
 
 
Sus defensores hablan de él como el generador de grandes beneficios económicos y creación de empleo. Sus detractores, que no niegan que ésto ocurriera, critican que sería a costa de dotar de poder a las grandes empresas perdiendo así cada país en protección social y medioambiental. Se limitaría el poder de los gobiernos para legislar a favor de los trabajadores. Es decir, que perderíamos derechos laborales ya que EE.UU. tan sólo ha suscrito 2 de los 8 convenios fundamentales de la Organización Mundial del Trabajo (OIT).
Esto se conoce porque, a pesar del gran secretismo con el que estas negociaciones se están llevando a cabo, en la primavera del año pasado se filtró el borrador del acuerdo en el que se pudo leer como una de las condiciones era que los gobiernos de los estados miembros de este tratado no podrían aprobar leyes respecto a regular sectores estratégicos de la Economía como la banca, los seguros, los servicios postales o las telecomunicaciones. Es decir, que los gobiernos nos dejan en manos de las empresas. Así pues, las empresas no se regirían por las leyes de cada país ni por sus tribunales sino por unas "estructuras privadas de arbitrio" a través de las cuales una empresa puede demandar a un país si sintieran que las leyes de los países suponen obstáculos para su actividad comercial, el acceso a los mercados públicos y a las actividades de suministro de servicio. O sea, privatización de servicios públicos. La sanidad pública europea es el sector más goloso para EE.UU.
 
 
 
Otro punto peliagudo es el referente a la supresión de los aranceles no económicos. ¿Y ésto qué es? Pues barreras no monetarias como la necesidad de tener una licencia, medidas sobre el precio de las cosas o, la más importante para mí, como consumidora: Medidas sanitarias para proteger nuestra salud y el medioambiente. Y ojito porque esta barrera es muy importante de mantener porque, de lograr saltársela el TTIP, Europa abre la puerta al mercado transgénico
 
Hasta ahora, la prohibición de importar maíz y soja transgénica estadounidense de la UE, ha supuesto la pérdida de un mercado muy goloso. Por eso, el potente lobby agroalimentario de EE.UU. no para de presionar a Bruselas para que estas normas se relajen. Pero ojo que es muy retorcido. No se trata de autorizar los productos y semillas transgénicas sino de permitir que se mezclen relajando la normativa respecto al etiquetado, o sea, que los agricultores no sabrían si las semillas que compran son transgénicas o no ni los consumidores si las palomitas de microondas son de maíz transgénico o no. Y atención: El pienso para el ganado. Es muy malvado todo.
 
 
 
Hay que decir que la mayoría del ganado en Europa, en la actualidad, es alimentado con pienso transgénico. La diferencia es que en Europa la ley obliga a que pase una serie de controles que en EE.UU. no. Allí los alimentos transgénicos se consideran igual que los que no lo son. Por cierto, España es el único país de la UE en el que se cultiva maíz modificado transgénicamente. Pero sólo una variedad si sirve de alivio (que lo dudo), en EE.UU. hay 150.
 
Pues sí, amigos, este es el panorama que se nos cierne en el horizonte. Por cierto, que los socialistas que siempre se ha mostrado en contra de este tratado, al final, se bajan los pantalones y han pactado con el PP para votar a favor de ese mecanismo privado de arbitraje el pasado viernes. La votación es el 10 de junio en el Parlamento Europeo.
 
 
 
Yo pienso estar pendiente a ver cómo transcurre este 2015. Y por lo que a mí respecta, haber leído sobre este tema, es el empujoncito que me faltaba hacia el consumo de productos ecológicos. ya veremos en qué acaba todo esto.
 
Os dejo con un fragmento del programa "El Intermedio" donde el tito Wyo y su compi nos lo explica muy bien: