miércoles, 10 de junio de 2015

Sáhara

Vivimos en una sociedad de mierda. Vivimos en una sociedad en la que no somos más que marionetas en manos de los Illuminati, el ibex 35, el club Bilderberg... o de todos a la vez.
Vivimos en la sociedad de la inmediatez y del sobre-estímulo, y ambas cosas nos tienen ocupados, tienen nuestras mentes distraídas llenas de imágenes que desvían nuestra atención. Ahora las imágenes que tocan son las de las playas llenas de cuerpos embadurnados de crema solar, chiringuitos con veraneantes de brazos peludos comiendo paella  o pubs rebosantes de veintañeros británicos ciegos de sangría.
"Ya es summertime", dice un anuncio de la tele; "reserva ya tus vacaciones si quieres un mísero 10% de descuento que te clavaré en otro concepto" dice otro; "compra ya tu cupón para el sorteo de san Juan, tu única esperanza de ser rico, que es lo que quieres dineroooo, dinerooo" y así nos tienen con el cerebro atrofiado a todos. Y cuando acabe el verano empezaremos con la vuelta al cole de los cojones y el síndrome posvacacional, y cuando éstos acaben vuelta a empezar con la puta navidad y esa es la rueda en la que estamos todos metidos.
 
Pero me desvío del tema. Hoy quería hablar de una mujer que se llama Tekbar Haddi. Una mujer como tú y como yo. Una mujer de la que no oirás hablar en la tele porque no es, por ejemplo, la reina Letizia que ha lucido nada menos que ocho conjuntitos con todos sus complementos en su última visita a Francia. Pero cágate, que un día hizo un guiño a la moda francesa y uso un bolso de Ninna Ricci. ¿Cómo te quedas? ¿Te cagas en las bragas? Yo sí, sobre todo porque fue noticia, así, tal cual, en los informativos de tele5 la semana pasada.
 
Me vuelvo a desviar del tema. Decía que quería hablar de Tekbar Haddi. Una mujer que está en huelga de hambre desde hace 27 días. Una mujer sarahaui cuyo hijo, activista por un Sáhara libre, fue asesinado en febrero, según la propia familia y organizaciones pro derechos humanos, a manos de colonos marroquíes. La versión oficial habla de que  Mohammed Lamin Haidala murió en una reyerta. ¿Por qué, pues, no le entregan el cuerpo a su madre para que pueda practicarle una autopsia independiente y pueda darle sepultura?
 
 
 
Recuerdo la primera vez que oí hablar de los saharauis. Yo era pequeña y hablaban del Sáhara y de la marcha verde en el programa "Informe Semanal". Quien sabe, quizás fuera el año 85 y el reportaje era a cuento del décimo aniversario. Recuerdo en el reportaje cómo algunas personas enseñaban su dni español y le pregunté a mi padre quiénes eran los saharauis y qué era el Sáhara occidental. Él, hombre sabio donde los haya, me lo contó en una sola frase. "El Sáhara era una provincia española que ocupó Marruecos y España dejó tiradas a todas esas personas, que eran españolas". Luego se extendió en sus explicaciones, pero esa frase, así de pronto, fue bastante impresionante para una niña pequeña.
 
El rey Juan Carlos emocionado tras la muerte de Hassan II.
Eran como hermanos, confesó él mismo.
 
Y los años han pasado. Y este próximo mes de noviembre se cumplen cuarenta años, que se dice pronto, de los "Acuerdos de Madrid" por los que España transfería la administración de esa última provincia española en África mientras el entonces príncipe Juan Carlos seguía diciendo en el propio El Aaiún que España cumpliría con el compromiso de celebrar un referéndum de autodeterminación. La propia ONU cuestiona la validez jurídica de dichos acuerdos. Es más, para la ONU el Sahara occidental sigue siendo una zona pendiente de descolonizar.
 
Los reyes de España, preocupados por el pueblo saharaui durante
su visita a Marruecos.
 
Y mientras, 200.000 saharauis viven discriminados. Las organizaciones en defensa de los derechos humanos y el Frente Polisario hablan de secuestros, desapariciones, violaciones, torturas... El Sahara occidental es hoy una zona aislada rodeada de un muro (ocho en realidad) de casi 3.000 kilómetros que cuenta con la que se estima la zona más minada del planeta. Muchos recordamos a Aminatou Haidar, que en otoño del año 2009 estuvo también en huelga de hambre. Ella ha sido una de la muchas persona torturadas en las cárceles de Marruecos.
 
Mucho me temo que el referéndum que lleve a que el Sáhara sea libre no llegará nunca, hay demasiados intereses económicos en juego, minas de sulfato, importantes bancos de pesca en sus costas... Y todos sacan tajada, EE.UU., Francia, España que vive con los pantalones permanentemente bajados y mirando a Cuenca con los acuerdos de pesca, la política migratoria y la lucha antiterrorista en colaboración con el reino Alauí...
 
Esperemos al menos que el dolor de Tekbar, esa mujer como tú, esa mujer como yo pero con peor suerte (la vida es puro azar) encuentre la paz y le devuelvan a su hijo.
 

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