sábado, 12 de septiembre de 2015

Regateando refugiados

Allá por junio, tuvimos que asistir a un lamentable espectáculo al escuchar la noticias mientras, sentados a la mesa, degustábamos los primeros vasos de gazpacho de la temporada y soñábamos con nuestras ansiadas vacaciones en la playa:

- 40.000 en total, nosotros tocamos a cuatro mil y pico.
- ¿Cuatro mil y pico? Ni de broma, eso es un diez por ciento.
- Ya, pero es que hay países desbordados por la situación que nos piden ayuda.
- Hagámonos los suecos. Vamos a mirar hacia otra parte y a esperar que pase el verano, con las malas condiciones de la mar, dejarán de llegar.

El verano continuaba y, entre noticias de terribles olas de calor y playas atestadas de veraneantes que no tienen dónde clavar la sombrilla, nos seguían llegando imágenes de embarcaciones desvencijadas (cuando no simples barcas hinchables del carrefour) atestadas de personas tratando de llegar a la unión europea, en concreto a Grecia o a Lampedusa.

Embarcación a 25 km. de Libia. Foto de Massimo Sestini.
Premio World Press Photo 2015


España y otros países de este paraíso del llamado primer mundo, seguían regateando vidas humanas como si de chucherías, telas o especias en un zoco se tratara. Se enredaron en el debate de si todas estas personas eran refugiados o eran inmigrantes, porque claro, no es lo mismo el que llega huyendo de una guerra o de una persecución por razones políticas, pertenencia a un grupo o religión que el que llega buscando una vida mejor para él mismo y los suyos que deja en su país. Es decir, que el que pasa calamidades en su tierra viene porque quiere y debería conformarse con llevar la vida que lleva en su pueblo de Senegal, Nigeria o Marruecos.

Para entonces el nivel de vergüenza que muchas sentíamos había alcanzado niveles bastante altos pues ese razonamiento te lleva a hacerte la siguiente pregunta: Si verdaderamente se es tan mezquino de hacer esa diferencia entre un ser humano y otro; si realmente importa si en tu país te quieren matar por profesar determinada religión, ser homosexual, huir de un conflicto o si es que eres pobre de necesidad y no te conformas con ello... ¿por qué se les pone una valla coronada por cuchillas y no se les deja entrar para dejar que explique si pide asilo o si es que es una persona necesitada que viene buscando un trabajo? ¿Por qué se practican las llamadas "devoluciones en caliente" a personas a las que no se les ha dado la oportunidad siquiera de explicar cuáles son sus circunstancias? Quizás os resulte interesante leer la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados, en concreto los artículos 31, 32 y 33 

Valla y concertinas en la frontera de Melilla.

Total, que en estas estábamos cuando hace apenas unos pocos días una foto parece que hace reaccionar al mundo. Todos hemos visto la terrible imagen del pequeño Aylan, no hace falta que yo la describa.

Los ciudadanos de Europa por fin reaccionamos y es entonces cuando las cuotas de refugiados (yo prefiero llamarlo número de personas que no quieren morir) comienzan a bailar.

Tales cuotas, de momento, han quedado así: En dos años, ojo, dos años, la Unión Europea se compromete a acoger a 160.000 personas (la UE cuenta con 507.416.607 habitantes); España ha aceptado (Mariano Rajoy ya ha dicho por activa y por pasiva que es un ser misericordioso que no va a poner pegas, no como hace un par de meses, a lo que le diga la UE) acoger a 14.931 personas (España tiene 46.507.760 habitantes). Es decir, que mi calculadora y mi mente de letras oxidada han llegado a la conclusión de que, en dos años, Europa abre sus puertas al equivalente del 0.031% de su población y España al 0.032% . Alemania (que no está aprovechando para limpiar su imagen tras el trato dado a Grecia) anda diciendo que va a acoger a medio millón de personas al año. Cuando lo vea lo creeré.

Pero ojito, que ante una cifra tan grandísima de gente el gobierno español ya se ha encargado de decir que nuestra flamante recuperación económica que va a velocidad de crucero, se va a ver afectada. Y ojito también al hecho de que el ministro del interior ya nos ha advertido de que quizás entre esas pobres almas lo mismo se nos cuelan terroristas del estado islámico. Se ve que es muy común entre los terroristas atravesar medio mundo a pié con los niños en brazos y el abuelo inválido en la silla de ruedas. Se ve que, tras haber tenido que tragar con el número de refugiados asignados ante el qué dirá la opinión pública, sobre todo en año electoral, hay que meter un poquito de miedo a la población.

Manifestación espontánea en Austria de apoyo a los refugiados.


La actitud de Europa es tan lamentable y tan mezquina que me faltan las palabras para describirla. Países del entorno de Siria tienen dentro de sus fronteras a cientos de miles de personas más, países que tienen muchas más necesidades que Europa. El Líbano tiene a 1.170.000 personas; Turquía: 833.000; Egipto: 139.000; Jordania: 613.000 e Iraq: 218.000. Y aquí estamos regateando por 160.000. ¿Sabes dónde está el campo de refugiados más grande del mundo? En Kenia. ¿Sabes cuántas personas malviven allí? 460.000. La mayoría son somalís pero también hay quienes llegán allí huyendo de otros "conflictos olvidados" como los de Sudán del Sur, Malí o la República Centroafricana

Podría actualizar esta entrada cada día pues cada jornada las imágenes que vemos en los informativos son más vergonzosas que las del día anterior, como las de hoy en las que la policía húngara lanza comida a un grupo de trescientas personas como si de ganado se tratara o como las declaraciones de Javier Maroto (PP) que dice, en la línea del ministro del interior, que entre los refugiados hay yihadistas:

http://www.elmundo.es/espana/2015/09/11/55f2afa0e2704e85618b4583.html, luego ha "rectificado" con la boquita pequeña.

Dinamarca cerró antes de ayer una autovía que la une con Alemania para que no llegaran refugiados que pretenden llegar a Suecia, Austria ha cancelado las comunicaciones con Hungría, la policía húngara usa gas pimienta y pelotas de goma y perros contra estas personas, da igual que sean padres con niños en brazos (aquí sabemos lo que es eso, no hay más que recordar la tragedia de la playa de El Tarajal http://www.eldiario.es/desalambre/tragedia_en_ceuta/).


Y para terminar me pregunto. ¿Cuánto tiempo durará esta ola de solidaridad?¿Cuánto tardarán los medios de comunicación en quitar el foco y apagar sus cámaras?