martes, 9 de febrero de 2016

Machismo everywhere...

El pasado domingo volvió a la tele el programa "salvados", programa que sigo habitualmente. 
Para su vuelta trataban del terrible tema de la violencia machista, una lacra de la que nuestra sociedad no logra deshacerse. El domingo pudimos oir testimonios de víctimas, psicólogos que tratan con los maltratadores, con juristas especialistas en el tema y con las palabras de un maltratador, hecho al que no estamos acostumbrados.

Es el tema del terrorismo machista algo que se debe tratar en las escuelas desde que los niños son bien pequeños, la educación es algo fundamental pues los niños del hoy son los adultos del mañana. Trabajar el respeto y la conciencia de que hombres y mujeres somos iguales es un arduo trabajo que en un futuro daría sus frutos, así como el trabajar en las niñas y en las adolescentes el amor propio y el aprender a respetarse a sí mismas.

Es mucho el trabajo que hay por delante. Como decía una superviviente de malos tratos, todo la labor está por hacer. Y claro, toda la sociedad tiene que colaborar en ello. De nada sirve que se trabaje con los niños en la escuela si luego llegan a casa y ven publicidad machista en la que la mujer no es más que un trozo de carne, un mero objeto, un reclamo publicitario.


Pero además de la publicidad quería destacar un nuevo mundo que he descubierto no hace mucho: La música de raperos que muestran que tienen mucho dinero y se rodean de señoras medio en pelotas.

Me explico. Cuando yo era una niña, Robert Palmer la lió muy gorda con su vídeo "Simply Irresistible" en el que aparecían mujeres muy guapas que no tenían otra función más que adornar. Las feministas se echaron las manos a la cabeza. Recuerdo a mi madre criticando al bueno de Robert.

 

Pues bien, el vídeo de Palmer no era nada comparado con los vídeos de tíos chungos que me trago día sí y día no. Yo soy muy de vídeos musicales. Supongo que es una afición heredada de los años 80, cuando andaba pendiente del programa "rockopop" para grabar mis favoritos en cintas de VHS. Aún recuerdo cuando Michael Jackson estrenó "Smooth Criminal", casi se paralizó el país.

Pero a lo que iba. 

La voz de alarma de mi cerebro la dio el vídeo de un señor llamado Robin Thicke en el que sale él con otro maromo y unas cuantas mujeres escasas de ropa, o directamente en algunas escenas, en pelotas. Eso sí, ellos dos muy trajeados.

En pelotas
Medio en pelotas

Otro buen ejemplo es el de los vídeos de Pit Bull, rey de la cosa chunga donde los haya. Es habitual ver en sus vídeos señoras en bikini y tacones y tíos más feos que pegarle a un padre pero que todas ellas parecen adorar, se supone que porque están forrados y las mujeres somos muy interesadas.
Es tan elegante que lo raro es no volverse loquita por él

Jason Derulo, otro tío elegante

Estos son sólo un par de ejemplos, los canales de música están llenos de muestras. Porque luego están las mujeres que parece que ganan más dinero siendo un reclamo sexual que cantando. Y ojo que  no hablo de Madonna, que en sus inicios me parece que fue bastante transgresora (ahora la veo un poco chufla). Porque la provocación puede servir para conseguir muchas cosas. La provocación puede ser  reivindicativa y combativa como lo fueron los primeros desnudos en la revista "Interviú", que marcaron una época. 
La provocación es un arte. Pero no es eso lo que veo en estos cantantes. Veo ofensa a la mujer por todas partes.

Hablo de cantantes como Nicki Minaj, Jennifer López, o Miley Cyrus.
Nicki Minaj en el vídeo "Anaconda"

Miley Cyrus

JLo y un señor que parece haber perdido algo


Y ante semejante panorama me pregunto: ¿Cómo hacer ver a una mujer joven, una adolescente, que es una mujer poderosa, fuerte e inteligente si luego, por todas partes recibe el mensaje contrario?¿Cómo se hace entender a un joven que hay que respetar a las mujeres si luego le llega que sólo siendo un macarra es como va a triunfar y se le van a rifar las mujeres?

Lo que nos queda por andar...