viernes, 2 de septiembre de 2016

Pedagogía política

Después de varios meses en los que tengo este pobre blog que nadie lee abandonado, regreso temporalmente para escribir sobre algo que hace tiempo tengo en mente y que no encuentro hueco para dedicarle un ratito. ¿Y qué es lo que me anima a forzarme a encontrar un rato para escribir? Pues una frase de Pablo Iglesias en el debate de investidura de hace un par de días.

Cito textualmente si la memoria no me falla: "No podemos votar a favor de un gobierno que modificó el artículo 135 de la Constitución sin contar con la gente".

Pablo Iglesias, puño en alto.


Desde que Pablo Iglesias acudía a los medios de comunicación como profesor de la Universidad Complutense de Madrid, antes de que naciera podemos como partido político, ya hablaba, y mucho,de la manera rastrera en la que Partido Popular y el PSOE se habían puesto de acuerdo para modificar el artículo 135 de la Constitución.  El modo rastrero al que Pablo Iglesias o cualquiera de los miembros de podemos se refieren cada vez que hablan de este tema, es el hecho de que dicha reforma se aprobó por el Congreso de los Diputados un día 2 de septiembre, es decir, en plena "operación regreso" de las vacaciones de agosto, que no es precisamente la época del año en la que los ciudadanos están más pendientes de la actualidad.

No puedo estar más de acuerdo, la manera, casi a escondidas y buscando la menor repercusión mediática fue traicionera. Pero lo que más me indigna de esa reforma es el hecho de que la Carta Magna prevé la posibilidad de que una décima parte de diputados o senadores soliciten que haya un referéndum que nos permita a los ciudadanos participar y secundar, o no, esa reforma. ¿Y lo solicitaron? Por supuesto que no, y un 10% de diputados es la ridícula suma de 35 diputados, senadores aún menos.

Rajoy y Zapatero, allá en el 2011.


Algo así es lo que cualquier político que pretende hacernos ver que estamos gobernados por marionetas en manos de los mercados debe explicar a la ciudadanía. Pues bien, jamás, y mirad que he visto entrevistas de miembros de podemos en radio, televisión y prensa escrita, les he visto explicarlo.

Alguna vez he oído a Juan Carlos Monedero y a Julio Anguita hablar de la importancia de la pedagogía política a la ciudadanía. Creo que estas dos personas son las únicas que se molestan, dentro del poco tiempo que en los medios les dan, en explicar este tipo de asuntos, para tratar de acercar la complejidad de las leyes y la política a los ciudadanos de a pié.

Los políticos saben que es raro que un ciudadano se lea la Constitución Española cuando hay una reforma, la Ley del Regimen Electoral General cuando un presidente en funciones amenaza con convocar elecciones el día de Navidad, o la Ley Orgánica del Poder Judicial cuando se da una puñalada trapera a la Justicia Universal en este país (al final adjunto link de eldiario.es para quien esté interesado. Creédme, es digno de conocer). Pero claro, contamos con que el político no está interesado en que conozcamos  nada de lo importante que nos afecta. Cuanto más ignorantes, más manipulables. 

Por eso al oir las palabras de Pablo Iglesias en el debate me molesté tanto. 

-¡ Pero cojones -pensé yo- explica de una puta vez que podrían haber convocado un referéndum y no lo hicieron!

Y por eso he logrado hacer un esfuerzo en mi apretada agenda para pedirle a quien disponga de minutos en televisión que intente explicar lo que de verdad es interesante y nos afecta. 

No sé cuando podré volver a escribir. Tengo  muchos temas en mente y poco tiempo. Quizás para cuando me llegue la edad de jubilación y tenga algo más de tiempo. Aunque tal y como se plantea el futuro en este país, quizás tenga aún menos tiempo pues me pasaré el día buscando algo para comer en los contenedores de basura...


Link sobre reforma de Justicia Universal:

http://www.eldiario.es/desalambre/Claves-entender-pretende-justicia-universal_0_223978458.html






martes, 9 de febrero de 2016

Machismo everywhere...

El pasado domingo volvió a la tele el programa "salvados", programa que sigo habitualmente. 
Para su vuelta trataban del terrible tema de la violencia machista, una lacra de la que nuestra sociedad no logra deshacerse. El domingo pudimos oir testimonios de víctimas, psicólogos que tratan con los maltratadores, con juristas especialistas en el tema y con las palabras de un maltratador, hecho al que no estamos acostumbrados.

Es el tema del terrorismo machista algo que se debe tratar en las escuelas desde que los niños son bien pequeños, la educación es algo fundamental pues los niños del hoy son los adultos del mañana. Trabajar el respeto y la conciencia de que hombres y mujeres somos iguales es un arduo trabajo que en un futuro daría sus frutos, así como el trabajar en las niñas y en las adolescentes el amor propio y el aprender a respetarse a sí mismas.

Es mucho el trabajo que hay por delante. Como decía una superviviente de malos tratos, todo la labor está por hacer. Y claro, toda la sociedad tiene que colaborar en ello. De nada sirve que se trabaje con los niños en la escuela si luego llegan a casa y ven publicidad machista en la que la mujer no es más que un trozo de carne, un mero objeto, un reclamo publicitario.


Pero además de la publicidad quería destacar un nuevo mundo que he descubierto no hace mucho: La música de raperos que muestran que tienen mucho dinero y se rodean de señoras medio en pelotas.

Me explico. Cuando yo era una niña, Robert Palmer la lió muy gorda con su vídeo "Simply Irresistible" en el que aparecían mujeres muy guapas que no tenían otra función más que adornar. Las feministas se echaron las manos a la cabeza. Recuerdo a mi madre criticando al bueno de Robert.

 

Pues bien, el vídeo de Palmer no era nada comparado con los vídeos de tíos chungos que me trago día sí y día no. Yo soy muy de vídeos musicales. Supongo que es una afición heredada de los años 80, cuando andaba pendiente del programa "rockopop" para grabar mis favoritos en cintas de VHS. Aún recuerdo cuando Michael Jackson estrenó "Smooth Criminal", casi se paralizó el país.

Pero a lo que iba. 

La voz de alarma de mi cerebro la dio el vídeo de un señor llamado Robin Thicke en el que sale él con otro maromo y unas cuantas mujeres escasas de ropa, o directamente en algunas escenas, en pelotas. Eso sí, ellos dos muy trajeados.

En pelotas
Medio en pelotas

Otro buen ejemplo es el de los vídeos de Pit Bull, rey de la cosa chunga donde los haya. Es habitual ver en sus vídeos señoras en bikini y tacones y tíos más feos que pegarle a un padre pero que todas ellas parecen adorar, se supone que porque están forrados y las mujeres somos muy interesadas.
Es tan elegante que lo raro es no volverse loquita por él

Jason Derulo, otro tío elegante

Estos son sólo un par de ejemplos, los canales de música están llenos de muestras. Porque luego están las mujeres que parece que ganan más dinero siendo un reclamo sexual que cantando. Y ojo que  no hablo de Madonna, que en sus inicios me parece que fue bastante transgresora (ahora la veo un poco chufla). Porque la provocación puede servir para conseguir muchas cosas. La provocación puede ser  reivindicativa y combativa como lo fueron los primeros desnudos en la revista "Interviú", que marcaron una época. 
La provocación es un arte. Pero no es eso lo que veo en estos cantantes. Veo ofensa a la mujer por todas partes.

Hablo de cantantes como Nicki Minaj, Jennifer López, o Miley Cyrus.
Nicki Minaj en el vídeo "Anaconda"

Miley Cyrus

JLo y un señor que parece haber perdido algo


Y ante semejante panorama me pregunto: ¿Cómo hacer ver a una mujer joven, una adolescente, que es una mujer poderosa, fuerte e inteligente si luego, por todas partes recibe el mensaje contrario?¿Cómo se hace entender a un joven que hay que respetar a las mujeres si luego le llega que sólo siendo un macarra es como va a triunfar y se le van a rifar las mujeres?

Lo que nos queda por andar...

sábado, 30 de enero de 2016

No se puede ser más mal nacidos

Hace algunos meses que no escribo mi particular opinión sobre las noticias con las que nos despertamos y acostamos cada día. Me fastidia porque no tengo tiempo y me gustaría decir muchas cosas. Estos meses me quemaban los dedos de no escribir. A decir verdad, lo he suplido tuiteando, pero no es lo mismo, 140 caracteres no dan para desahogarse mucho.

¿Y por qué rompo este absurdo e irrelevante silencio que no va a leer ni el perry? Pues porque estoy profundamente avergonzada de esta vieja Europa. Debe ser que el número de centros comerciales por metro cuadrado es directamente proporcional a la insolidaridad.

La Europa feliz 


En mi última entrada, allá por septiembre, hablaba de que España había accedido a regañadientes a aceptar la ridícula cifra de casi 15.000 refugiados. De los cuales, a fecha de hoy, han venido 18. Sí, sí, 18.

Es una absoluta vergüenza. Cada día almuerzo y ceno con una radio en la que no paro de oír las medidas que algunos países europeos están tomando para, imagino, disuadir a todas esas familias de huir del hambre y la muerte propia y de sus hijos.

La Europa de la Vergüenza


Dinamarca ha aprobado confiscar sus bienes para sufragar su estancia en el país y ampliar a 3 años el período de espera para poder solicitar el reagrupamiento familiar, la Unión Europea está amenazando a Grecia, país que ya tiene bastante con sus propios problemas, con expulsarle de la zona Schengen si no controla mejor sus fronteras, Alemania y Suecia han acordado expulsar hasta a 80.000 personas este año, los ataques a albergues y viviendas de refugiados se suceden día sí y día también... Muchos se están viendo obligados a entrar desde Rusia a Noruega en bici a temperaturas de hasta 30 grados bajo cero.

¿Es esta la gran Europa, la vieja y sabia Europa? ¿Es esta la Europa que estamos dejando a nuestros hijos?
¿No hemos aprendido aún de errores del pasado?

Y mientras España... ¿dejará de mirar hacia otro lado?¿Piensan que distrayéndonos con pactos poselectorales nos olvidamos de lo que sucede en el resto del mundo?

No se puede ser más mal nacidos.


sábado, 12 de septiembre de 2015

Regateando refugiados

Allá por junio, tuvimos que asistir a un lamentable espectáculo al escuchar la noticias mientras, sentados a la mesa, degustábamos los primeros vasos de gazpacho de la temporada y soñábamos con nuestras ansiadas vacaciones en la playa:

- 40.000 en total, nosotros tocamos a cuatro mil y pico.
- ¿Cuatro mil y pico? Ni de broma, eso es un diez por ciento.
- Ya, pero es que hay países desbordados por la situación que nos piden ayuda.
- Hagámonos los suecos. Vamos a mirar hacia otra parte y a esperar que pase el verano, con las malas condiciones de la mar, dejarán de llegar.

El verano continuaba y, entre noticias de terribles olas de calor y playas atestadas de veraneantes que no tienen dónde clavar la sombrilla, nos seguían llegando imágenes de embarcaciones desvencijadas (cuando no simples barcas hinchables del carrefour) atestadas de personas tratando de llegar a la unión europea, en concreto a Grecia o a Lampedusa.

Embarcación a 25 km. de Libia. Foto de Massimo Sestini.
Premio World Press Photo 2015


España y otros países de este paraíso del llamado primer mundo, seguían regateando vidas humanas como si de chucherías, telas o especias en un zoco se tratara. Se enredaron en el debate de si todas estas personas eran refugiados o eran inmigrantes, porque claro, no es lo mismo el que llega huyendo de una guerra o de una persecución por razones políticas, pertenencia a un grupo o religión que el que llega buscando una vida mejor para él mismo y los suyos que deja en su país. Es decir, que el que pasa calamidades en su tierra viene porque quiere y debería conformarse con llevar la vida que lleva en su pueblo de Senegal, Nigeria o Marruecos.

Para entonces el nivel de vergüenza que muchas sentíamos había alcanzado niveles bastante altos pues ese razonamiento te lleva a hacerte la siguiente pregunta: Si verdaderamente se es tan mezquino de hacer esa diferencia entre un ser humano y otro; si realmente importa si en tu país te quieren matar por profesar determinada religión, ser homosexual, huir de un conflicto o si es que eres pobre de necesidad y no te conformas con ello... ¿por qué se les pone una valla coronada por cuchillas y no se les deja entrar para dejar que explique si pide asilo o si es que es una persona necesitada que viene buscando un trabajo? ¿Por qué se practican las llamadas "devoluciones en caliente" a personas a las que no se les ha dado la oportunidad siquiera de explicar cuáles son sus circunstancias? Quizás os resulte interesante leer la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados, en concreto los artículos 31, 32 y 33 

Valla y concertinas en la frontera de Melilla.

Total, que en estas estábamos cuando hace apenas unos pocos días una foto parece que hace reaccionar al mundo. Todos hemos visto la terrible imagen del pequeño Aylan, no hace falta que yo la describa.

Los ciudadanos de Europa por fin reaccionamos y es entonces cuando las cuotas de refugiados (yo prefiero llamarlo número de personas que no quieren morir) comienzan a bailar.

Tales cuotas, de momento, han quedado así: En dos años, ojo, dos años, la Unión Europea se compromete a acoger a 160.000 personas (la UE cuenta con 507.416.607 habitantes); España ha aceptado (Mariano Rajoy ya ha dicho por activa y por pasiva que es un ser misericordioso que no va a poner pegas, no como hace un par de meses, a lo que le diga la UE) acoger a 14.931 personas (España tiene 46.507.760 habitantes). Es decir, que mi calculadora y mi mente de letras oxidada han llegado a la conclusión de que, en dos años, Europa abre sus puertas al equivalente del 0.031% de su población y España al 0.032% . Alemania (que no está aprovechando para limpiar su imagen tras el trato dado a Grecia) anda diciendo que va a acoger a medio millón de personas al año. Cuando lo vea lo creeré.

Pero ojito, que ante una cifra tan grandísima de gente el gobierno español ya se ha encargado de decir que nuestra flamante recuperación económica que va a velocidad de crucero, se va a ver afectada. Y ojito también al hecho de que el ministro del interior ya nos ha advertido de que quizás entre esas pobres almas lo mismo se nos cuelan terroristas del estado islámico. Se ve que es muy común entre los terroristas atravesar medio mundo a pié con los niños en brazos y el abuelo inválido en la silla de ruedas. Se ve que, tras haber tenido que tragar con el número de refugiados asignados ante el qué dirá la opinión pública, sobre todo en año electoral, hay que meter un poquito de miedo a la población.

Manifestación espontánea en Austria de apoyo a los refugiados.


La actitud de Europa es tan lamentable y tan mezquina que me faltan las palabras para describirla. Países del entorno de Siria tienen dentro de sus fronteras a cientos de miles de personas más, países que tienen muchas más necesidades que Europa. El Líbano tiene a 1.170.000 personas; Turquía: 833.000; Egipto: 139.000; Jordania: 613.000 e Iraq: 218.000. Y aquí estamos regateando por 160.000. ¿Sabes dónde está el campo de refugiados más grande del mundo? En Kenia. ¿Sabes cuántas personas malviven allí? 460.000. La mayoría son somalís pero también hay quienes llegán allí huyendo de otros "conflictos olvidados" como los de Sudán del Sur, Malí o la República Centroafricana

Podría actualizar esta entrada cada día pues cada jornada las imágenes que vemos en los informativos son más vergonzosas que las del día anterior, como las de hoy en las que la policía húngara lanza comida a un grupo de trescientas personas como si de ganado se tratara o como las declaraciones de Javier Maroto (PP) que dice, en la línea del ministro del interior, que entre los refugiados hay yihadistas:

http://www.elmundo.es/espana/2015/09/11/55f2afa0e2704e85618b4583.html, luego ha "rectificado" con la boquita pequeña.

Dinamarca cerró antes de ayer una autovía que la une con Alemania para que no llegaran refugiados que pretenden llegar a Suecia, Austria ha cancelado las comunicaciones con Hungría, la policía húngara usa gas pimienta y pelotas de goma y perros contra estas personas, da igual que sean padres con niños en brazos (aquí sabemos lo que es eso, no hay más que recordar la tragedia de la playa de El Tarajal http://www.eldiario.es/desalambre/tragedia_en_ceuta/).


Y para terminar me pregunto. ¿Cuánto tiempo durará esta ola de solidaridad?¿Cuánto tardarán los medios de comunicación en quitar el foco y apagar sus cámaras?







jueves, 18 de junio de 2015

Una historia las vacunas (segunda parte)

...continúa de la entrada anterior. No me leas ésta primera. No me, no me, que te, que te...

Había dejado la entrada anterior en todo lo alto preguntando cómo el rey Carlos IV haría llegar la vacuna de la viruela que ya tantas vidas estaba salvando en Europa hasta América.
Ante los numerosos mensajes de los cientos, qué digo cientos, miles de lectores que leen este blog, voy a espabilar, dejar las decenas de obligaciones que tengo como puede ser la de presentar la declaración de la renta (sí amigos, a la fecha en la que estamos y aún no la he presentado) y contaros el final de esta historia.
 
El rey Carlos IV consultó al Consejo de Indias cómo llevar la vacuna hasta América. Por aquella época no había aviones ni neveras donde meter un virus vivo. Las opciones eran tres: Llevar una vaca infectada, una persona infectada o llevar el líquido infeccioso entre dos cristales sellados. Esta última opción era inviable por lo largo del recorrido y el calor sudamericano.
El llevar una vaca o una persona infectadas no serviarían de nada, pues al llegar al destino estarían curadas.
La opción de llevar un rebaño de vacas que se fueran contagiando entre sí tampoco era factible por lo aparatoso, así que la opción estaba clara: Había que hacerlo con personas que se fueran contagiando sucesivamente las unas a las otras.
 
"Carlos IV a Caballo". Francisco de Goya. 1800.
Museo del Prado.
 
 
La llamada Real Expedición Filantrópica de la Vacuna partió del puerto de A Coruña el 30 de noviembre de 1803 con cuatro médicos a bordo entre ellos el alma de aquella expedición, el propio médico personal de Carlos IV: Francisco Javier Balmis; y su colega Josep Salvany y Lleopart.
 
Además de ellos iban también dos practicantes, tres enfermeros y 22 niños. Sí amigos, niños. En concreto huérfanos de la Casa de Expósitos de La Coruña. Uno de esos niños era el propio hijo adoptivo de la directora de la casa, que también iba en la expedición acompañando a los niños.
Este es el tema más controvertido, a nuestros ojos, de la historia: El hecho de que fueran niños los que tuvieran que hacerlo.
¿Por qué niños y no adultos? Era necesario que fueran niños, primero porque era fundamental estar seguros de que las personas que se fueran vacunando no hubieran pasado la enfermedad pues la vacuna no prendería y se rompería la canena; y segundo, la inoculación se hacía directamente, de persona a persona, y no podían arriesgarse de que se contagiara otra enfermedad que tuviera, aún sin saberlo, el portador. El usar niños huérfanos sí es muy triste, pero pensado friamente, niños sin arraigo en España que emprendieran en América una nueva vida (muchos fueron adoptados en México) pues no parece tan horrible. Sobre todo porque la tasa de mortalidad en la casa de expósitos era del 76%. Quedarse allí sí que era cruel.
 
Al llegar a Venezuela la expedición se dividió en dos: Una parte continuó por mar hasta Cartagena de Indias, Cuba, Centroamérica y México; y otra siguió por tierra hacia Bogotá, Perú, Ecuador y Bolivia. Una pequeña parte, incluído Salvany, continuó hasta el sur de Chile y regrasarían al Perú en 1812.
 
 
 
 
Logicamente, todo esto no se logró sólo con los 22 niños que salieron de España, en total fueron más de un centenar los niños que fueron incorporándose a las distintas etapas del viaje.
 
En 1805, con 26 niños mexicanos, la directora de la casa de expósitos y Balmis partieron en otra expedición rumbo a Filipinas. Desde allí siguieron hasta Macao y en 1806 recalaron en China. A los niños no los dejaron allí, se los llevaron de vuelta a México donde la directora se quedó con su hijo a vivir definitivamente.
 
En esta expedición no sólo se llevó la vacuna, también se llevó el conocimiento y la técnica a los médicos locales.
En la actualidad son varias decenas de millones de personas las que se han salvado indirectamente de la viruela gracias a esa expedición.
 
Como decíamos en la entrada anterior, la viruela es una enfermedad erradicada de la Tierra. Tan sólo existen dos muestras en dos laboratorios de Estados Unido y la Federación Rusa. En repetidas ocasiones se ha pedido que estas muestras se destruyan ante el peligro que supondría que un accidente ocurriera y se liberara este virus fatal. Finalmente, ante las sospechas de que algún país del mundo tenga reservas secretas del virus que emplear en una posible guerra bacteorológica (se me erizan los pelillos del cogote de pensarlo) y el hecho de que, nunca está de más seguir investigando sobre esta enfermedad, han hecho que, se decida no destruírlas.
 
Los seres humanos somos capaces de hacer cosas horrosas, pero de vez en cuando, también somos valientes y hacemos cosas maravillosas.

 

Una historia sobre las vacunas (primera parte)

A raiz del caso del niño de Barcelona enfermo de difteria, el debate sobre las vacunas ha vuelto a abrirse en este país. La primera noticia que tuve sobre el movimiento anti-vacunas fue cuando, pensando en quedarme algún día embarazada, empecé a curiosear un foro muy famoso en internet: Crianza natural. De ese foro sobre la crianza con apego y con respeto hay cosas que, desde que comencé a leerlo, me convencieron y he aplicado una vez nació mi hija. Pero hubo otras, como es el caso de no vacunar a los niños, que desde el principio me parecieron una barbaridad y, por supuesto, no he llevado a la práctica.
 
De todo este tema vacunas sí, vacunas no, para mí es tan obvio que las vacunas han salvado la vida a millones de personas y han hasta erradicado de la faz de la Tierra enfermedades con alto índice de mortalidad como la viruela, que poco puedo decir salvo que no me gustaría estar en la piel de los padres de ese niño de Barcelona. Que tanto los padres como el niño son víctimas de unos charlatanes y que, directamente, les han engañado.
 
Pues a cuento de todo este tema, que por cierto ya no ocupa espacio en los medios, estuve releyendo el libro "En Defensa de las Vacunas" del pediatra Carlos González y pude recordar la historia de cómo la vacuna de la viruela se llevó a América.
 
 
 

Se tiene constancia de la existencia de la viruela desde el año 10.000 a.C. Era ésta una enfermedad absolutamente devastadora que tenía en torno al 30% de índice de mortalidad, y quién no fallecía quedaba cuanto menos, desfigurado para toda la vida. La viruela podía, incluso, causar la ceguera.
 
La historia que nos ocupa sucede en el siglo XVIII, donde 400.000 personas murieron en Europa de viruelas. En aquella época era una enfermedad muy común. Una enfermedad infantil que todos los padres sabían que sus hijos iban a pasar tarde o temprano. La cuestión era si sobrevivirían a ella o no.
 
En 1717 durante un viaje con su marido, el embajador de Inglaterra, a Constantinopla, lady Montagu fue testigo de algo de lo que ya se tenía conocimiento en occidente aunque no estaba, ni mucho menos, extendido: La variolización, es decir, la inoculación a un individuo sano de material infeccioso proveniente de un enfermo de viruela. Esta práctica de realizaba en la India desde el siglo VIII y en la China desde el X. Fue gracias a lady Montagu que esta técnica se introdujo en Europa, pues al regresar contó con entusiasmo cómo las personas que eran inoculadas del virus de esta manera (a través de una herida en el brazo) pasaban unas viruelas tan leves que apenas les obligaban a pasar un par de días en la cama y con fiebre no muy alta.

Lady Montagu


En España, la variolización se empezó a practicar incluso antes de 1728 aunque no de manera oficial. En 1768 se desató en la provincia de Guadalajara un brote de viruelas. Los habitantes de Majaelrayo pidieron la variolización pues les sonaba que antaño se había practicado. La iniciativa de los vecinos fue todo un éxito. De los inoculados artificialmente, 240, no murió ninguno. De los veinte contagiados naturalmente, murieron cinco. A partir de 1771 esta práctica se extendió por toda España y hacia 1800, 100.000 personas (incluyendo a la familia real), estaban inoculadas.

En la actualidad se sabe que existían dos tipos de viruelas, la major, más grave; y la minor, mucho menos letal. Los contagios que la variolización producía eran de esta menos grave y través de una pequeña herida en la piel, así que merecía la pena arriesgarse a pasar esa enfermedad más leve y no esperar a contagiarse de la más mortífera a través del sistema respiratorio, que es como se contagia de manera natural la viruela. Con todo y con ello, a través de la variolización la mortalidad podía llegar a ser del 2%, así que había que seguir investigando.

El doctor inglés Edward Jenner, observó que las personas encargadas de ordeñar a las vacas en las granjas, se contagiaban de la viruela vacuna, una enfermedad leve en estos animales y más leve aún en los humanos. Observó también que, todo aquel que había pasado la viruela vacuna, luego no reaccionaba a la variolización, es decir, estaba totalmente inmunizado.
En 1798 contagió de la vacuna (ahora entendemos de dónde viene el nombre de las vacunas, a qué sí) a su propio hijo de 11 meses, en el que no observó síntomas de la enfermedad de lo leve que era.




A día de hoy se sabe que el virus de vacuna es distinto del virus de la viruela, pero son tan parecidos que son suficientes para que el primero active anticuerpos que actúen sobre el segundo. Hoy también se sabe que esta inmunidad no es para siempre y habría que poner dosis de refuerzo. Aquellas personas del siglo XVIII se sopone que estaban expuetas cada poco tiempo a la enfermedad y esas eran sus dosis de refuerzo.



La vacuna se extendió rápidamente por toda Europa y sustituyó a la variolización con rapidez pues la primera presentaba claras ventajas sobre la segunda. La variolización te obligaba a pasar la enfermedad aún de manera más moderada con el riesgo que ya hemos visto que tenía e incluso se podía contagiar a terceras personas por vía aérea, mientras que la vacuna sólo provocaba reacción local y sólo era posible contagiarla por inoculación.

En tan sólo dos años la técnica de la vacuna llegó a España. En diciembre de 1800, el doctor Francisco Piguillem vacunó a cuatro niños, y doce días después, a partir de esos niños, a seis más.

Me imagino lo que aquel descubrimiento y su aplicación supusieron para la época. En comparación sería como si hoy, al fin, se descubriera una vacuna para el SIDA o el cáncer.

Pero sigamos en el siglo XIX porque aquí no acaba esta historia. En 1802, en lo que hoy es Colombia, se produjo un brote de viruelas. El rey Carlos IV consultó al Consejo de Indias qué hacer, ¿cómo llevar la vacuna hasta América?

Continuará...

martes, 16 de junio de 2015

Esclavos, entonces y ahora

Hace unos meses salió en varios medios de comunicación el siguiente anuncio:


Es un anuncio real que ofrece como remuneración el alojamiento en el hostal en el que se trabajaría como "manitas".
En esos mismos días, y debatiendo sobre el tipo de empleo que se estaba creando en España, en el programa de Jesús Cintora entrevistaron a un chico de Cádiz que se ofrecía a trabajar gratis. Tan sólo pedía a cambio que le formaran y que cotizaran por él, pero se conformaba con no recibir contraprestación económica alguna.
 
Hace unos días el Banco de España avaló lo que días antes decía el Fondo Monetario Internacional de que hay que bajar sueldos, subir el IVA, abaratar el despido e implantar el copago sanitario. Ayer el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, sacaba pecho y afirmaba que nada de copago sanitario. Permitidme que me carcajee, jajajajajjaja, veremos a ver qué dice después de las próximas elecciones generales. A ver si dice lo mismo sin ser año electoral y con una legislatura por delante (suponiendo que el PP gane, claro).
 
-¿A dónde quieres llegar?- Os preguntaréis las pocas personas que leéis este blog. Pues quiero llegar a que la esclavitud ha vuelto a este país. A que todos los derechos que nuestros padres consiguieron en los años 80 los estamos perdiendo. Y como la esclavitud ha vuelto como parece ser que han vuelto los pantalones de campana, vamos a hacer un repasito a la Historia de este país y a hablar de ella.
 
En España la esclavitud no se abolió hasta el año 1837 y en las colonias ésto no fue posible hasta mucho después. En Puerto Rico hasta el año 1873 y en Cuba hasta 1880.
 
La primera vez que se tiene constancia de que se enviaran esclavos a América fue cuando Fernando el Católico envió en 1510 a 50 esclavos negros a las minas de oro de La Española (actual República Dominicana y Haití). Al mismo tiempo, el descubrimiento de América supuso una fuente inagotable de secuestro de personas para su comercio: Mercancía humana que se le llamaba.
 
 
 
En 1537 (ojo porque ésto es muy fuerte) el papa Pablo III en una bula papal declara la humanidad de los indígenas, es decir, que se entiende que había dudas sobre si eran personas o animales. Al mismo tiempo se aprueba el sistema de "encomienda", lo que se traduce en que los indígenas eran encomendados a los españoles para trabajar. En el año 1791 el sistema de encomienda se suprime para pasar a ser esclavitud, con todas sus letras.
Otro día podemos hablar de lo que muchos historiadores han llamado la "catástrofe demográfica en América" o directamente "genocidio", que da para mucho. Me lo apunto para el próximo 12 de octubre.
 
Sólo hasta finales del siglo XVIII el número de secuestros sólo en el África subsahariana se estima en un mínimo de 10 millones de personas (hay historiadores que hablan de hasta 60 millones).
 
Pero no sólo se enviaron esclavos a América. A través del puerto de Cádiz llegaban esclavos del África subsahariana (llamados guineos), del magreb (llamados azenegues) o del imperio otomano que se distribuían por toda la península. Familias de comerciantes de ascendendia santanderina, genovesa y veneciana hicieron una gran fortuna con el comercio de personas.
 
 
 
Estas personas eran desposeídas de su cultura, su lengua y su religión para pasar a desempeñar los trabajos más bajos de la sociedad como la construcción de murallas, limpieza de las calles o servicio doméstico. Los esclavos eran, en su mayoría, varones de entre 20 y 40 años. Pero también eran valoradas las mujeres jóvenes, que soportaban todo tipo de agresiones sexuales (los registros de nacimientos de niños ilegítimos dan fe de ello) y los niños, que servían para acompañar en sus juegos a los hijos de los amos durante su primera infancia y más tarde pasaban a desempeñar trabajo domestico también. Los más apreciados y los que gozaban de mejor trato eran los esclavos subsaharianos. Los peor considerados eran los que profesaban el islam por el histórico desprecio a su religión que en este país se ha sentido (y se siente, aquí hablar en pretérito no sirve).
 
Se estima que a finales del siglo XVI el 10% de la población gaditana eran esclavos. A finales del XVIII, en cambio, a causa de la alta mortalidad infantil que siempre les acompañó, las distintas epidemias de fiebre amarilla y las hambrunas que la Guerra de Sucesión provocaron, diezmaron la población esclava de tal modo que para principios del XIX era practicamente testimonial su presencia en Cádiz.
 
En 1813 el diputado del Partido Liberal de las Cortes de Cádiz Isidoro de Antillón realiza un discurso pro-abolición de la esclavitud que levantó tal indignación que le valió un linchamiento en las calles de Cádiz. Unos historiadores cuentan que murió a causa de las heridas pero otros aseguran que fue detenido en 1814 por orden de Fernando VII y que fallecería en 1820 sin haber logrado la libertad.
Aunque Cádiz y sus Cortes  son conocidas como la cuna de la libertad y su Constitución de 1812 como un gran avance para la época; los vientos de la libertad no soplaban igual para todos. En el Diario Mercantil de la ciudad andaluza del 30 de marzo de 1813, se refleja la venta de una mujer negra de 27 años y sin defectos.
 
En 1870, siendo el gaditano Segismundo Moret Ministro de Ultramar, decretó la llamada "libertad de vientre", lo cual quería decir que los hijos de esclavas de las colonias nacerían como personas libres. Ante lo que se rebelaron los colonos. De hecho el gérmen del independentismo de las colonias fue la abolición de la esclavitud.
 
Monumento a Moret. Plaza de San Juan de Dios. Cádiz.
 
Es triste que a día de hoy, en toda España exista un sólo recuerdo hacia todas estas personas desarraigadas, secuestradas y despojadas de sus raíces. En Cádiz tan sólo existe el "callejón de los negros" que es una calle frente al puerto por donde supongo circulaban estas personas al bajar de los barcos.
 
Callejón de los Negros. Cádiz.
 
Y triste es que en pleno siglo XXI tengamos que hablar de cómo estamos perdiendo derechos los trabajadores. Pero no sólo eso. La esclavitud sexual y el tráfico de seres humanos, de mujeres y niños, es hoy una realidad. La trata de esclavas sexuales mueve más dinero en el mundo que el narcotráfico o el comercio de armas. Una lacra. Una pesadilla contra la que hay que luchar. Pero hay que luchar en su origen: La pobreza y la miseria que son las que permiten a las mafias captar a estas personas. Tal cual hace más de 500 años.